sábado, 30 de octubre de 2010
CERDOS DE DIOS
Escribe: Alfredo Grande
Especial para: TOPIA REVISTA
'en una cultura no represora, la excepción no confirma la regla: la interpela' (aforismo implicado)
Se cagó en dios. Al menos, en uno de ellos. El que multiplicó los panes y los peces. El de la abundancia. Hizo un pacto con el otro dios, el de la guerra y el exterminio. No hubo rastros de banalidad en su cobarde trayectoria. Protegido por un vicariato, mezcla de inquisición y GESTAPO, trituró anhelos y esperanzas. Fue más cruel que sus patrones, porque se escondió en la sotana reactiva, el uniforme preferido de pederastas y lameculos. Un asco de tipo.
Aunque un psicoanalista quisiera hacer uso de neutralidad, de tenerlo cerca al Crhistian no cristiano Von Wernich, no sería posible impedir el certero puntapié en su podredumbre genital. Porque lo más insoportable de las fechorías de monseñor sorete, es el placer inaudito que obtuvo de cada una de sus felonías.
Principio de placer traicionado en su dimensión simbólica, para constituir un premio adicional a su condición de humana animalidad.
Es cierto que el dolor del torturado conmueve. Que el quebranto del prisionero nos derrumba. Pero conviene detenerse aunque sea unos pocos instantes (no es posible hacerlo demasiado tiempo) en el placer del carnicero apostólico, romano, católico.
La mala bestia disfrutaba todo el horror que causaba. Jorobado de alma, torcido en su credo y retorcido en sus zonas erógenas, disfrutaba de su purulenta religiosidad. Nada le impedía torturar negritos, pero podía mentir si le preguntaban por el martirio del director de un diario de prestigio internacional. El que se hacía llamar 'duque', 'conde', no era peor que Caggiano, Tortolo, Pio Laghi, Paulo VI, Wojtyla. Poco mérito ser uno mas de un scoring de lacras y alacranes.
¿Reaccionará el obispo de 9 de Julio, Martín de Elizalde, sancionando al cobarde sotanudo? Porque las lágrimas del cocodrilo episcopal no mojan ningún pañuelo. Son lágrimas sólidas, de granito, mármoles diminutos que ni siquiera laceran los ojos que las escupen.
Ante la evidencia que la Iglesia de Roma es una organización criminal, que ha propiciado la biblioclastía, el genocidio, el exterminio de mujeres y libre pensadores, qué poco puede importar el derecho canónico. Ni la excomunión será suficiente, porque, ¿quién excomulga al excomulgador?
Vamos a ver cómo reaccionan nuestros conservadores contrariados, que algunos se empeñan en denominar progresistas. Ya los escucho, cachondos y pulguientos, separando a las personas de las instituciones.
Yo reclamo: abogados del mundo uníos!...Para una mega demanda civil por daños y perjuicios contra la humanidad, a la Iglesia Romana en Argentina, por cómplice, en concurso real, irracional, perverso y demencial, de todos y de cada uno de los delitos por los cuales fue declarado culpable el Von Wernich, inodoro de la fé.
La dimensión institucional no puede ser soslayada. Me refiero a la lógica fundante que habilita y santifica el exterminio del hombre por el hombre. Un grado más sofisticado de la explotación. Después de todo, el Crhistian-ano es un producto no contingente de la pulsión de muerte de la Puta Madre Iglesia, en el sentido convencional que la sociedad patriarcal le da a esa expresión.
Asqueroso el producto, y no menos asquerosa la fábrica del que proviene. La regla de la santísima madre debe ser interpelada. Teórica y políticamente.
En el psicoanálisis implicado hablamos de 'Ideal del Superyo'. Este personaje macabro lo encarna en una dimensión superadora. Han caídos los Ideales del Yo, y en la gigantesca masa artificial que algunos denominan 'aldea global', se pulveriza todo aquello que pueda oler a erogeneidad.
Desde la natural a la cultural. Condenado por 7 asesinatos, 41 secuestros y 3 casos de tortura, el capellán de la bonaerense ya tiene su epitafio:
Cerdo de Dios.
(Publicado originalmente el 1/12/2007 a través de Windows Live Spaces)
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2 comentarios:
Totalmente de acuerdo con esta entrada. Te felicito, es crudamente real. Encima este tema me hace mierda sin que pueda obviarlo, creo que el clic lo hice hace muchísimos años cuando leí el Nunca Más, de ahí en adelante fue enterarme de todo lo que no sabía (no solo por la edad -ahora tengo 37, viví la dictadura en la primaria- sino porque en mi familia se mantenía una ignorancia completa, no sé si a drede o inocentemente). La cuestión es que detesto el nivel de sadismo, de bajeza humana, de decadencia espiritual que vos muy bien estás describiendo en esta entrada. Hay una amiga a la que le gustaría leer esto, le voy a pasar el enlace si no te molesta. Bueno, pero yo venía a agradecerte que te unas al evento contra la censura en Spaces, y acontarte que también podés firmar el mnifiesto dentro del mismo evento CLIC AQUÍ, o adherir tu space a la lista de espacios adheridos, hay una lista a la derecha, arriba. Todo esto sin compromiso!!, ya demasiado con que hayas aceptado la invitación de Röb. Un abrazo y gracias nuevamente por unirte, también te invito a visitar mi space cuando quieras. Valeria
Pensé que la habías escrito vos, como no te conozco no sabía tu nombre y al mirar a fondo tu space veo que los nombres no coinciden, jajaja, pero la cuestión es que te felicito igual por el hallazgo, es un texto excelente. Lo que te pido disculpas es por ser despistada, suelo recorrer el sentido inverso de las cosas: primero irme de boca, después informarme de qué es y de quién es el space, jajaja!. Besos
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